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Si eres deportista y deseas mejorar tu nutrición para que puedas rendir al 100% en tus metas, aquí te daremos varios consejos e indicaciones comprobadas para obtener una alimentación balanceada según las actividades que realices en tus entrenamientos diarios.

¿Cuándo conviene empezar a cuidarse?
Como por todos es sabido, una alimentación saludable ayuda a prevenir carencias nutricionales y enfermedades, pero ¿cuándo debemos vigilar nuestra dieta? ¿Cuándo nos encontremos mal o el médico nos lo diga? ¡NO! Aprender a comer sano desde la infancia es la clave para tener una buena calidad de vida en nuestros años de vejez, pues disminuye las posibilidades de tener problemas de salud, de comportamiento o de falta de sueño. Además, otro de los beneficios de comer sano es la prevención de enfermedades coronarias, pues una buena alimentación nos proporciona unos huesos fuertes, un cerebro más activo, y, sobre todo, un aumento de los niveles de energía.

Como habrás oído escuchar por diferentes medios publicitarios, es muy importante seguir una dieta equilibrada y variada que contenga todas las vitaminas y nutrientes que necesitamos para el funcionamiento del organismo y el buen desarrollo intelectual y físico (mediante el deporte constante). Pero, ¿alguna vez has sido verdaderamente consciente de su importancia? El 90% de la gente no lo es y adquiere hábitos poco saludables tanto para ellos como para sus hijos. Así pues, con este texto intentaremos darte sencillos pasos y consejos que te ayudarán a mejorar el estilo de vida de los más grandes y los más peques.

Alimentarse bien desde la infancia
Durante los primeros años de vida, el factor principal que contribuye al crecimiento y desarrollo de cualquier niño depende, en gran medida, de su alimentación. Por ende, es aconsejable enseñar y fomentar hábitos de comidas saludables en los más pequeños para que tengan las herramientas necesarias que les permitan tener una vida fácil y saludable.

Estadísticamente, se puede confirmar que el estilo de vida y los hábitos de alimentación pueden prevenir y mejorar la situación clínica de algunas enfermedades como la cardiopatía, la isquémica, la diabetes, el cáncer, el colesterol alto y la obesidad, entre otras. Dichas enfermedades, que generalmente se instauraban en la edad adulta, debido a la actual venta masiva de comida rápida, están empezando a aparecer en algunos casos desde la niñez. ¿Cómo podemos combatir esto? Educando a los niños desde la infancia a comer sano y hacer actividades deportivas. Si adquieren este hábito podrán, posteriormente, trasmitirlo a sus seres queridos en el futuro.

¿Es difícil comer sano?
Comer sano es sencillo. Para nosotros los deportistas no es necesario elaborar complejas comidas, utilizar alimentos especiales o añadir suplementos vitamínicos. Una dieta sana y equilibrada consiste simplemente en comer lo más variado posible y la cantidad adecuada de alimentos según el nivel de actividad realizado.

Una dieta sana y equilibrada significa comer de forma equilibrada y variada todos los alimentos disponibles, seleccionando adecuadamente y de manera alternativa para obtener todos los nutrientes que necesita el cuerpo para crecer y vivir saludablemente.

Cómo estar bien nutrido
Es importante consumir diariamente alimentos de los cuatro grupos de alimentos existentes:

Grupo Nº 1: son los de origen animal, principalmente la leche, los yogures, los huevo y el queso. Estos alimentos aportan el calcio que necesita el organismo para formar los huesos y los dientes, además de contribuir a mantener la presión arterial.

Grupo Nº 2: son las frutas y verduras de todo tipo y color, pues aportan vitaminas y minerales. En este grupo, también añadimos la fibra, preferiblemente cruda para que no pierda sus nutrientes.

Grupo Nº 3: carnes rojas (Carne de res, cerdo, ternera y cordero) y blancas (aves y pescado), retirando la grasa visible. Son fuentes de proteínas y contienen hierro que facilita el trasporte de oxigeno a todas las células del cuerpo y contribuyen a un buen funcionamiento del cerebro.

Grupo Nº 4: panes, cereales, harinas y legumbres que aportan energía, recomendando disminuir el consumo de azúcares y sal. éstos constituyen la base de nuestra alimentación, se deben consumir diariamente en cantidades suficientes y en cada tiempo de comida que realicemos.

Ni que decir tiene que, independientemente de los alimentos que elijamos consumir cada día, deberemos beber como mínimo un 1,5l de agua diaria, especialmente en épocas estivales. Es conveniente beber una gran cantidad de agua de forma dosificada y evitar consumir bebidas alcohólicas, especialmente en niños, adolescentes, embarazadas y madres lactantes.

La moda de ser deportista
Cada vez son más los deportistas que creen que si cuidan su cuerpo mejorarán su estatus social, por lo que deciden hacer ejercicio de forma regular y comer sano con la convicción de que un cuerpo bonito equivale a vida social activa. Esto, aunque en parte sea verdad, no es más que un efecto colateral de tener una dieta saludable y equilibrada.

Combinar el ejercicio con una dieta saludable ayuda a bajar de peso, disminuir el nivel de colesterol y mejorar el funcionamiento del cuerpo. Además, estos hábitos previenen la aparición o el avance de enfermedades y hace que nos sintamos mejor tanto por dentro como por fuera. Comer sano no sólo se refleja en el interior del cuerpo, sino también en la apariencia externa. Una dieta mal equilibrada no sólo repercute negativamente en nuestra salud, sino también en todos los procesos vitales como, por ejemplo, el envejecimiento.

Como habrás podido comprobar, cuidar el cuerpo y el medio ambiente está de moda y los alimentos saludables y la naturaleza limpia son la nueva medicina del siglo XXI.

Consejos para una dieta equilibrada
Una dieta equilibrada está basada en tres conceptos: Moderación, balance y variedad.

La moderación implica comer porciones moderadas y repartidas a lo largo del día, respetando las calorías recomendadas.

El balance es seleccionar los alimentos beneficiaros para nuestra salud y descartar aquellos que pueden perjudicarla.

La variedad está en comer distintos grupos de alimentos, ya que gracias a ellos podremos recibir la cantidad necesaria de vitaminas y nutrientes para hacer funcionar el cuerpo correctamente.

Hasta hace un par de años, las propiedades de los alimentos sólo formaban parte de la sabiduría popular. Sin embargo, con los espectaculares avances que han experimentado las ciencias de la alimentación y de la nutrición acerca de los nutrientes y las funciones que desempeñan en el organismo ha permitido conocer perfectamente muchas de sus propiedades y llevar a cabo una alimentación adecuada como una de las mejores vías de promoción de la salud y del bienestar físico y emocional

Si comes sano, te sentirás mejor
Cada estudio, cada investigación, nos reafirma en que la idea de que la dieta más adecuada es aquella que tiene en cuenta todas las condiciones que nos caracterizan como personas educadas en una cultura determinada, con hábitos alimenticios concretos, gustos, estado de salud, costumbres e ideales, actividad física y estilos de vida diferentes.

Si bien no existe una dieta ideal que sirva para todo el mundo, hay un criterio universal en cuanto al tipo de alimentos que deben consumirse dentro de una dieta saludable cotidiana, lo que por un lado garantiza que se cubren las necesidades energéticas y nutritivas de la totalidad de las personas que componen una población sana, y por otro, colabora en la prevención de ciertas alteraciones y enfermedades relacionadas con desequilibrios alimentarios.

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